
Equilibrio entre proposito y blindaje operativo
A menudo vemos los Pactos de Socios como documentos fríos, llenos de "si pasa esto, te penalizo". Pero recientemente hemos estructurado un caso que demuestra lo contrario: un pacto puede ser la hoja de ruta para una cultura empresarial sana y duradera.
Este proyecto de fabricación y comercialización de espacios públicos es un ejemplo de éxito por 3 razones clave que se alejaron de lo convencional:
1. Los socios establecieron por escrito que la parte lucrativa no era el único fin. Integraron en el pacto la satisfacción del cliente como pilares de gestión. Se blindaba la cultura corporativa desde el minuto uno.
2. Para garantizar la profesionalización, los socios acordaron:
- Retribución idéntica y roles operativos estrictamente divididos por áreas de expertise
- Prohibición de contratar familiares o amigos, salvo acuerdo mutuo excepcional. Un movimiento valiente para evitar conflictos de intereses comunes en empresas con base personal.
3. Un sistema de "Desbloqueo Dinámico" En esta sociedad los socios particpaban al 50%. ¿Qué pasa si hay empate en una decisión del día a día? Crearon un sistema rotativo que obligaba a los socios a negociar o a saber que, en unos meses, la responsabilidad de decidir recaerá en el otro. ¡Pragmatismo puro!
La lección: Un pacto de socios no es para cuando las cosas van mal, es para definir cómo queremos que vayan bien.

